La joyería sostenible o ecológica ya es un hecho

Dentro del mundo artístico de la joyería, han salido a la luz nuevas iniciativas para la producción de prendas pero de una manera sostenible, sin dejar a un lado la belleza de dichas piezas, y que aún así sean amigables con el medio ambiente y con todos los seres humanos que participan en los procesos para la obtención y manejo de los materiales.

La ecología y la conservación del ambiente desde todos los ámbitos ha dejado de ser una tendencia hoy en día, para ser una realidad, lo que alegra a muchos consumidores y empresarios. La marca de Rosa Tous, ha lanzado varias colecciones donde se utilizan materiales ecológicos, en los que se aplican criterios bioclimáticos, realizando piezas eficientes energéticamente y amigables con el ambiente.

El oro es uno de los minerales que ha mostrado más adaptación amigable hacia el ambiente pues se ha empleado para los diseños el oro ecológico, incluso llevándolo aún más allá, hacia el oro artificial. Para 2012, los investigadores en la Universidad de Michigan, lograron sintetizar oro de 24 quilates, trabajaron con una bacteria llamada Cupriavidus metallidurans que, al ser liberada en cloruro de oro, un líquido altamente tóxico que está presente en la naturaleza, convierte la sustancia en oro puro. Pasada una semana, dicha bacteria es capaz de crear pequeños lingotes de oro a partir de las toxinas ingeridas, conociéndose este proceso como alquimia microbiana, donde se crea oro a partir de un metal que no tiene valor económico. En 2016, el Instituto Tecnológico de Israel, también consiguió obtener oro artificial en uno de sus laboratorios.

Esté nuevo oro además de ser sostenible, es más duradero y tiene una mejor conductividad térmica y eléctrica, debido a la estructura que posee de monocristal poroso, muy similar a otras sustancias naturales que poseen estructuras químicas parecidas como lo es el diamante, el material natural más duro conocido. Según los responsables de este descubrimiento, el nuevo oro tiene un gran potencial dentro de las áreas donde se destaca el oro natural, especialmente en aquellas áreas que requieren durabilidad y conductividad térmica y eléctrica, como lo son la industria, la electrónica, la medicina y la misma joyería.

Aunque todavía se encuentra en pruebas, valoración de costes, estudios de la viabilidad que tendría, medición del impacto, resulta una buena alternativa dentro de la joyería sostenible que busca una mejora que no afecte el ambiente como se ha hecho en el curso de la historia. La pasión por los diamantes y por el oro no es incondicional, pues son más los clientes y compañías que desean joyas sostenibles. De este deseo surge el empleo de la circonita, como sustituta de los diamantes, así como joyas de materiales reciclados en la búsqueda de un oro sostenible y que además tenga la correcta certificación.

El sector de la joyería, ha sido foco importante de atención por parte de los medios en los últimos años, bien sea por los diamantes motivos de conflicto o por el impacto de las actividades llevadas a cabo por este sector en el medio ambiente. En un mundo actual donde los consumidores están enfocados ecológicamente, las empresas deben asegurarse de dejar un mensaje verde y ético, sirviendo como poderosa herramienta para el marketing. Un ejemplo puede ser la obtención de un certificado LEED (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental) el cuál garantiza que se han utilizado materiales de bajo impacto, quizás reciclados y que muchos de estos residuos en el proceso de elaboración se han reutilizado de la misma forma.